Un documento inédito atribuido a Gianni Agnelli, fechado en 1998, podría alterar la estructura de poder en el grupo automovilístico y profundiza la fractura familiar.
La reciente aparición de un testamento secreto de Gianni Agnelli, fechado el 20 de enero de 1998, ha reavivado la prolongada disputa por la herencia Agnelli y el control de Fiat. El documento, presentado ante el Tribunal de Turín, otorga a Edoardo Agnelli, hijo de Gianni, el 25% de la sociedad Dicembre, pieza clave en la estructura de propiedad del grupo automovilístico. Esta revelación contradice acuerdos previos que favorecían a John Elkann, nieto de Gianni, como sucesor al frente de la empresa.
Margherita Agnelli, hija de Gianni, sostiene que este testamento nunca fue revocado ni modificado, y que su contenido demuestra que la voluntad final de su padre era que la participación mayoritaria en Dicembre correspondiera a Edoardo y, en su ausencia, a ella misma y a Marella Caracciolo, madre de sus hijos. Los abogados de Margherita argumentan que el testamento fue ignorado y mantenido en secreto durante años.
Por otro lado, los representantes legales de los Elkann rechazan cualquier efecto legal del documento, argumentando que, al momento del fallecimiento de Gianni Agnelli en 2003, Edoardo ya había muerto, por lo que las participaciones en Dicembre pasaron a Marella Caracciolo y Margherita Agnelli. Además, subrayan que la gestión de la sucesión quedó definida en acuerdos previos que consolidaron la posición de John Elkann como sucesor elegido por Gianni Agnelli.
Este nuevo desarrollo podría alterar el equilibrio de poder en el grupo Fiat y agravar la fractura familiar que ha marcado la historia reciente de la familia Agnelli. Se espera que el Tribunal de Turín se pronuncie próximamente sobre la validez del testamento y su impacto en la estructura de propiedad de Dicembre.





