La actriz británica comparte sus pensamientos sobre la presión de la industria y su enfoque hacia personajes complejos.
Emily Blunt, a sus 42 años, ha hablado abiertamente sobre los desafíos de envejecer en la industria cinematográfica. En una entrevista con The Telegraph, la actriz reconoció que, aunque la industria ha cambiado, la presión sobre la imagen y la relevancia de los actores sigue siendo una constante. Blunt expresó: «No soy tan ingenua como para pensar que seré inmune a los cambios», reconociendo la naturaleza competitiva del medio.
La actriz también reflexionó sobre su carrera y el impacto de su papel en El diablo viste a la moda, una película que, a pesar de haber sido filmada hace años, sigue siendo una referencia constante en su vida profesional. Comentó que la gente aún le cita su personaje, Emily Charlton, a diario, lo que demuestra la perdurabilidad de ese rol en la cultura popular.
En cuanto a su enfoque hacia los personajes, Blunt ha optado por interpretar roles más complejos y desafiantes. En su próximo estreno, The Smashing Machine, interpreta a Dawn Staples, la esposa del luchador Mark Kerr, un personaje real que le presentó nuevos retos interpretativos. Para prepararse, Blunt mantuvo conversaciones extensas con Staples y se comprometió a retratarla con autenticidad, abordando incluso los aspectos más desafiantes de su vida.
Además de su trabajo actoral, Blunt ha estado comprometida con su preparación física para sus últimos proyectos. Tras su aparición en la alfombra roja del Festival de Venecia, donde su transformación física fue objeto de atención mediática, explicó que su figura es resultado de una exigente rutina de ejercicios diseñada por su entrenadora Monique Eastwood, que incluye yoga, HIIT y pilates cinco veces por semana.





