La policía británica logró desmantelar una organización criminal internacional dedicada al contrabando de teléfonos robados, luego de que un iPhone robado permitiera rastrear y descubrir el centro logístico de la red, que enviaba miles de dispositivos hacia China.
Según informó la BBC, el operativo comenzó cuando una víctima utilizó la función “Find My iPhone” (Buscar mi iPhone) y detectó una ubicación sospechosa en Londres. Al seguir la señal, los investigadores hallaron un depósito donde se almacenaban miles de celulares sustraídos en distintos puntos del país.
La investigación derivó en 28 allanamientos simultáneos y en la detención de 18 personas, acusadas de robo, receptación y contrabando. En los procedimientos se recuperaron más de 2.000 teléfonos, además de documentación y equipos utilizados para borrar datos y reprogramar los dispositivos.
De acuerdo con las autoridades, la organización estaba involucrada en el envío de hasta 40.000 teléfonos robados desde el Reino Unido hacia China, donde eran revendidos o desarmados para reutilizar sus componentes. El negocio, estimaron los investigadores, movía millones de libras anuales.
Los investigadores señalaron que los iPhones eran el blanco principal del grupo, por su alto valor de reventa y la demanda del mercado asiático. Para ocultar el origen ilícito, los teléfonos eran desbloqueados, limpiados digitalmente y reenviados a través de intermediarios.
“Este caso demuestra cómo la tecnología puede ser aliada en la lucha contra el crimen: el mismo dispositivo robado fue la clave para desarticular una red internacional”, explicó un portavoz de la Policía Metropolitana de Londres.La investigación continúa abierta para determinar el alcance global de la red y sus conexiones en Asia. Mientras tanto, las autoridades británicas instaron a los ciudadanos a activar siempre las funciones de seguridad y rastreo de sus teléfonos, ya que —como en este caso— pueden ser decisivas para recuperar los equipos y frenar el tráfico ilegal de dispositivos.





